HUGO
GIOVANETTI VIOLA
PURO
VERSO
primera edición: 1989 /
segunda edición aumentada: 1999 / tercera edición aumentada (WEB): 2015
SEGUNDA ENTREGA
UNO:
PARÍS PÓSTUMO (1973 / 1974) (1)
era
sólo la muerte de París que llegaba
a
preguntar por el indómito uruguayo,
por
el niño feroz que quería volver
que
quería sonreír hacia Montevideo,
era
sólo la muerte que venía a buscarlo
PABLO NERUDA
Si
él me sigue soñando
princesaré
hasta el fin.
DULCINEA DEL TOBOSO
1
(Hasch)
Ya no tengo el aliento sedoso
de la lluvia
de aquel verano azul
que me tejió mi madre.
París pone su huevo
celeste a contraluz
y una playa desierta se
cierra acariciándome
como el oro del sur
la estación de la
música.
2
Los domingos de lluvia
huelo a pájaros
tristes.
Lloro en sábados secos.
O agradezco milagros.
3
Madre / tengo la muerte
rodando a la
intemperie.
Con qué cielo del aire
que hiela me abrigabas.
4
Ah padre / fue tan
dulce
la tierra de tu vino
que hoy un cielo rosado
me sube a la cabeza.
5
(Carta
a Peti)
Sentirás labios viejos
rozándote el dolor.
O dorados silencios
poblándote la sombra.
Tendrás lágrimas breves
relamidas sin lengua.
Y algún denso domingo
no morirán los pájaros.
6
(Arte
poética en carta familiar)
Que no me maten madre
hasta entreabrir
con palabras amantes y
purísimas
el nicho de la carne
abandonada.
Que no me maten madre /
todavía.
Que no me maten padre
hasta empapar
con palabras brillantes
y calientes
el muro de la muerte
eternidad.
Que no me maten padre /
todavía.
Que no me maten Sergio
hasta incendiar
con palabras
tristísimas y sucias
los restos repugnantes
de la tierra.
Que no me maten Sergio
/ todavía.
Que no te maten Hugo
hasta encender
con palabras creyentes
y ayudantes
la hermosa luz humosa
de los hombres.
Que no te maten Hugo /
todavía.
7
(Hasch
II)
Qué
tristeza imagina la ciudad de esta noche
la
ciudad como un huevo celeste alrededor
sus
paredes remotas desamparando el eco
de
mi vida escapada hacia hondos humos húmedos.
8 (La
diosa de Saint-Tropez)
Je dors et me dore. Ne pas dérange.
Merci.
(Cartel
colgado en La madrague)
Brigitte
Bardot / tus ojos de terciopelo muerto
(qué
noche honda y doliente flotaba en Saint-Tropez
donde
has sido la diosa furiosa de otras víctimas).
Cansado
/ tenso / amable
yo
me acerqué a tu piel
recordando
revistas de infancia arrebatadas
cuando
excavé en tu olor para infernarme el sexo.
(Borracha
/ vieja / amable
me
rozaste la piel.)
Cantándote
/ cobrándote
(mi
guitarra es obrera)
pude
encontrar piedad también para tu pecho
(no
el bulto prodigioso que venden todavía
las
dos frutas de plástico sobadas y abolladas)
tu
pecho / el que oscurece la rosa melancólica
la
poesía vaginal que vaga en tu retina
cuando
ves hacia atrás y los recuerdos rompen
(qué
inocencia maldita te emparenta a tus súbditos
sodomos
y gomorros / ínfimos / retorciéndose).
Contaste
que dos vientos / mistral y tramontana
(furor
de mar y tierra para los destechados)
machihembraron
ayer sus cielos enemigos
enfriando
tu hermosura que hoy amaneció ronca.
(Nadie
oyó sin embargo tu verdadera música
tu
vivar verdadero / tu angelada actuación
tu
coito bajo el coito marino / tormentoso
y
el humo de esa carne que se incendió en los muslos
del
nuevo efebo en danza. Fue en La madrague /
tu cueva.)
Yo
vengo de otros vientos / Brigitte
los
que ayer mismo nos doblaban las piernas
y
el alma y los pulmones
cuando
fuimos payasos del circo tan turístico
que
ensuciaba su plato de pobre en Saint-Tropez.
Yo
vengo de los vientos enclavados al pueblo
(de
donde te arrancaron / muchacha achicharrada)
y
en esta noche soy solamente quien soy
y
canto contemplándote casi maravillado
brillar
/ beber / saltar
bailar
entresoltando la magia de tu enagua
refrescarte
el vestido con juveniles rojos
al
borde musical y azul de la pileta
(o
al borde envejecido de esas arrugas tristes
que
ningún productor prometió fabricarte
que
nunca aceptarás sin aceptar la vida).
Guardo
una foto / hermana / tocando tu cintura
que
en mi pueblo lejano parecerá un trofeo.
Y
es todo / humildemente.
Te
agradezco la mano final que me tendiste
(no
con delicadeza sino con tierna fuerza)
y
el olvido que ya / después de un ramo de horas
me
enterrará en la oscura multitud sin memoria.
(para
Carlos Arteaga y Daniel Capuano)
9
Pero
la patria triste me dolió más que todo.
La
cruenta patria triste (no mis fuentes infantas
ni
los aires de amor perdidos entre parques)
la
patria aprisionada / cegada / pedregosa
la
sangre de mi sangre regresada / gravísima
mi
región del terreno terrible de los pobres
más
alta o solitaria que la vagabundez
doliente
y combatiente / que arrastro adonde corro.
Sí
/ la patria / esta tarde / me reventó en el pecho).
(para
Hugo García Robles)
No hay comentarios:
Publicar un comentario