17/2/17

EDUARDO ESPINA

LA PATRIA PORTÁTIL



Por Armando Alanís Pulido



(Revista La Otra)



La obra de Espina (Montevideo 1957)  navega entre el decir y el malabarismo verbal, en una especie de respuesta al asombro experimenta con el lenguaje de una manera que el ha llamado patria portátil, celebra su dificultad y se dedica a sus propias trampas; ha publicado los libros de poemas Valores personales (1983), La caza nupcial (1993), El oro y la liviandad del brillo (1994), Coto de casa (1995), Lee un poco más despacio(1999) y Mínimo de mundo visible (2003), esta incluido en más de 20 antologías de poesía latinoamericana y es también autor de varios libros de ensayos


¿Qué es la poesía?

La poesía es todo, un hombre cayendo de un décimo piso puede ser poesía y al estrellarse en el suelo se convierte en un acto poético, el trabajo del poeta es convertir la poesía y lo poético en poemas, la poesía sería el material lírico no escrito que carga cierta belleza y  en el cual se intuye la posibilidad de añadirle palabras

Tú insistes en que el poeta debe de saber lo que debe escribir. ¿No le quitas inconsciencia al acto de escritura? 

Si y no, creo en la educación poética (las lecturas) pero al mismo tiempo en una intuición poética, me refiero a que el poeta debe de saber no sólo lo que ya está escrito si no lo que el no puede escribir por limitaciones propias y no por autocensura  sino por exigirle  a su intuición la posibilidad que esta  se autocontrole. Yo, por ejemplo, no me siento un poeta que pueda escribir un poema político, porque los actos políticos no me conmueven, sin embargo ver a una hormiga en la cual se posa un pie talla 42 me produce emoción y puedo escribir sobre eso. Quiero decir que el poeta a lo largo de la vida se va informando, Rimbaud y Keats sabían lo que debían hacer; asocio esto usando la siguiente analogía: un jugador de fútbol que está jugando en la primera división a los 39 años y de pronto se da cuenta de que puede ser la estrella del equipo, no porque puede correr más sino porque sabe cuánto correr,  así son los poetas que a mi me gustan como Stevens, Pound, Valery, que han escrito lo mejor de su obra ya pasados los 40 años. Al igual que el jugador de fútbol el poeta debe de saber como moverse para que la pelota le venga.

Tomando la terminología del fútbol, ¿cuándo el poeta no quedaría en off-side?

La palabra compromiso es siempre muy vulnerable, en la poesía el poeta hace el compromiso de acceder a lo poético mediante la belleza que corresponde con su status quo metafísico. Ahora bien, en ese trayecto hacia el reconocimiento lo que se da muchas veces es que uno deja de reconocerse, ahí es cuando el poeta quedaría en off-side, y esto creo que le pasa a todo el mundo cuando de repente los poemas no salen tan bien, Octavio Paz tiene poemas malísimos, también Borges y Oliverio Girondo; no se salva nadie y esto es lo interesante, al acceder a esa condición de semi viejo, a esa condición de lucidez geriátrica, el poeta sabe qué publicar y qué no publicar; luego hay poetas viejos que publican poemas malos pero esos poetas se han quedado sin combustible. La historia prueba de que la gran poesía se escribe en el momento en que la inteligencia se encuentra con la experiencia y generan el deseo y la memoria conjuntamente.


Ahora ubiquémonos: el neobarroco. Ahí estás tú, está José Kozer…

No creo que haya más de cinco poetas de un lenguaje neobarroco autentico, es más… no los voy a mencionar, pero los libros están circulando de dos poetas rioplatenses que en un momento fueron neobarrocos y ahora están escribiendo boberías, hablando de asuntos familiares que deberían de guardar para hablar con la esposa y con los hijos. Yo admiraba su obra y ahora esto es como una desilusión amorosa, creo que en muchos poetas el neobarroco fue como el acné: un asunto de juventud y que lo hicieron casi por moda y no como ejercicio de disciplina y de rigor formal y espiritual, entonces como no tenían mucho para decir en lenguaje neobarroco, en el momento en el que el relámpago se convirtió en oscuridad, cambiaron y volvieron a lo que puede hacer todo el mundo: contar historias dentro de la poesía, historias de su propia vida.

Se ha generado una mimesis del neobarroco de la época dorada -que fueron los 80s- y ahora hay como un eco, hay muy pocas cosas interesantes, siempre he sido un escéptico y un gran intransigente con la estética, no creo que un poema sea malo porque es entendible, como tampoco creo que un poema por ser inentendible tenga que ser bueno y ahora se ha asociado lo inentendible como lo que se debe hacer y no hay música, no hay ritmo, los poetas  no tienen oído. Recordemos la famosa historia cuando Pizarro le da una Biblia a Atahualpa y le dice esta es la palabra de Dios, y Atahualpa se la pone al oído, la mueve y dice: no suena.

Pero crees que debe de haber un término medio: ni tan Huidobro -como pequeño dios- ni tan Juarroz -como decir lo que sólo el poeta puede decir…

Sí, yo debo reconocer que ha habido en mi obra, (hablo de mí porque es el ejemplo más honesto que puedo tener a mano) una preocupación formal que ha estado desde el principio y todavía sigue siendo la misma; no he andado cambiando de novia, eso es lo que uno debe de reconocer, cuál es mi poética; hay una escasez de poéticas, hay pocas posiciones estéticas, ¿cómo llegar a una poética?  Con la constancia, la voluntad y algo que algunos llaman talento.

Hablemos del lenguaje.

Nicanor Parra, guste o no guste, tiene una poética, una constancia formal, un estilo, la repetición del poeta por si mismo…

Aquí está la diferencia entre quien yo llamo el poeta de la realidad y el poeta del lenguaje, el poeta de la realidad debe de tener  mucho cuidado en cuanto a que el poema no termine ocupando la realidad en lugar de ocupar el lugar del poeta. El problema es que cuando uno escribe debe tener en cuenta lo que no está escribiendo sobre el acontecimiento puntual: la pobreza, el 9-11, la guerra fría, debe de escribir sobre el poeta viendo este fenómeno y hay gente como Parra, que logra mantenerse en el espacio que es el espacio de la información de intimidad, informar sobre el hablante ante la realidad, antes de la introspección.

Asumes el concepto de la patria portátil: eres un escritor uruguayo que vive en Estados Unidos…

Cuando salí  por primera vez de Uruguay pensé que iba a extrañar ciertas cosas; el asunto de la patria no es anclarse en una tierra ni tampoco, como decía Kavafis, en llevar un ladrillo que siempre le recordaba a su patria. Tal vez a algunos les sirva creer que la patria es un momento de su vida; yo llegue a Estados Unidos y algunas cosas me seguían conmoviendo de Uruguay, pero en verdad el único país accesible para mí era el idioma; en determinado momento noté que mi español uruguayo había dado un cambio y que yo estaba hablando como un uruguayo fuera del ser uruguayo. Fue un español que me empezó a sorprender.

Tenía algo que ver con el espanglish

Nada que ver, era más bien un cruce de sintaxis, y lo puedo sintetizar en una imagen: en una esquina la sintaxis del español se encuentra con la sintaxis del inglés y se dan un abrazo y en el medio del abrazo está Espina, yo digo en un poema: Quiero escribir pero me sale Espina… parodiando no solo a Vallejo sino a la condición falsa del inmigrante de que se pierden muchas cosas, yo creo que lo que se gana en el viaje es la posibilidad de sentirse dueño de su propio idioma; creo que esa patria portátil es al mismo tiempo la posibilidad del lenguaje negándose a si mismo, es decir teniendo que estar en silencio durante  la mayoría del día logré como si fuera una crisálida de pronto en vez de salir una mariposa como debería, sale un murciélago.

Me recuerda a dos poetas: Pellicer, que decía muera la patria, viva el mundo, y Pessoa, que decía Mi patria es la lengua portuguesa.

Dos poetas muy admirados, creo que la diferencia en este caso,  es que ellos  se están refiriendo  a un ejemplo individual, aquí yo estoy hablando de un fenómeno histórico en el cual yo estoy inmerso; creo que Estados Unidos está viviendo un momento muy importante en su trayectoria hacia el bilingualismo, pero no un bilingualismo como el de hoy en día, marginado y cargado de prejuicios sino de hablar en la calle o en los supermercados no en un tono quedito…

Un ejemplo serían los letreros en las tienda de Miami que dicen: También hablamos inglés.

Si, a mi me gustó un letrero que vi en Texas y decía: “si usted tiene dinero nosotros hablamos cualquier idioma (risas).

Quizá sea que en la cuna del gran capitalismo, el capitalismo diga quiero ser bilingüe, y esto es la diferencia con Pessoa, que lo decía casi desde el margen desde el poco espacio que el portugués tiene en Europa. Aquí  estamos hablando de que el país portátil es un país de varios países, entonces de pronto deja lo portátil, saca las pilas y dice me conecto. Y en la conexión se crea un corto circuito y ese corto circuito lo que esta logrando es que las revoluciones del sistema estén cambiando, por lo tanto yo siento que estoy contribuyendo a un nuevo tipo de aproximación a la cultura estadounidense; hay gente que nace bilingüe y esto es lo distinto y no se tiene conciencia de esto, se tiene la conciencia de la culturalización inmediata y un mexicano o un uruguayo que quiere que el hijo aprenda español para que pueda hablar con los abuelos por teléfono.

Pero Estados Unidos se va a resistir…

Si, va a ser doloroso, se va a requerir mucha conciencia civil de la comunidad hispana, porque los grupos de poder que apoyaron a Bush para que ganara de una manera muy dudosa, van a decir: estos quieren cambiar la identidad cultural de este país pero al mismo tiempo está la otra que es: esta gente es buena gente, ¿cual es el problema?, si van a gastar igual en español que en inglés. Esto es el capitalismo. 

El gran enemigo son los propios hispanos: esa televisión chatarra de cuarta categoría promovida por televisa a  través de univisión y de Telemundo, la cadena rival, donde de vende basura. Lo que están vendiendo es el compromiso de seguir siendo eunucos culturales, y esto es: pura telenovela, nada de pensamiento, nada de compromiso y la pasividad y la apatía ante el cambio. Porque en  univision no hay un solo programa de poesía.

¿Eres revolucionario?

Hablando en buenos términos, así como se habló de una revolución tecnológica, yo lo que veo es que va a haber una revolución descultural muy grande; hay que abolir desde adentro de la propia cultura hispana esa idea que tienen los gringos de que nosotros somos entretenimiento. Creo que el gran aporte de los escritores y los intelectuales hispanos que están en Estados Unidos es ayudar a concienciar que el español no debe de ser un lenguaje de ghetto, de barricadas para hablar en la familia o telefonear a la abuela, sino un lenguaje que diga esto es lo que somos, como hacen los chinos o los judíos, y si se logra eso tal vez en diez años Estados Unidos sea un país bilingüe no solo en cuanto al idioma sino culturalmente

Un ejemplo puede ser el rock en español, que no tendrá menos de treinta y cinco años…

Y ahora esta volviendo a los Estados Unidos y no solo interesa a los hablantes hispanos sino a los propios sajones; eso se va a dar a otro nivel y en otras manifestaciones

No estamos hablando del American Dream…


Bueno, ¿quién dijo que el american dream tiene que ser en inglés?


Entonces sería una revolución sin manos…

Sería una revolución con lenguas, en todo caso una revolución amorosa, loa amantes lo primero que hacen es besarse, después pasan a las manos. Bueno, esta sería exclusivamente una revolución oral en el sentido de que la propia sociedad se de cuenta de que con la lengua se pueden hacer cosas maravillosas, incluso con la lengua en otro idioma.


Montevideo 2003

16/2/17

CATULO SEGÚN ERNESTO CARDENAL


En solidaridad con el poeta Ernesto Cardenal, la revista Círculo de Poesía. Revista Electrónica de Literatura publica sus versiones de Catulo.



En 1961, el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal tradujo algunos poemas de Catulo. Estos aparecieron junto a su poemario Epigramas, que sería un clásico de la poesía del siglo XX. Según Ezra Pound, “si quieres encontrar el meollo de todo esto [la poesía], tienes que acudir a Safo, Catulo, Villón”. En seguida, poemas de Cayo Valerio Catulo.


CATULO


Vivamos, Lesbia mía, y amémonos,
sin importarnos la crítica de los viejos.
El sol se pone cada tarde y sale al día siguiente,
pero nosotros, cuando se nos apague la vela,
dormiremos una noche sin fin.
Dame mil besos y después dame cien más
y después otros mil más y después otros cien más
y después otros mil más y después otros cien más
y muchos miles más hasta que enredemos la suma
y ya no sepamos cuántos besos nos damos
ni los envidiosos lo sepan.

*

¿A quién dedicaré mi preciosa plaquette,
mi preciosa plaquette de papiro
pulida con piedra pómez?
A ti Cornelio Nepote: porque tú apreciaste
estas sonseras mías, desde hace tiempo,
cuando compendiabas entonces,
por la primera vez en Italia,
tu Historia Universal en tres volúmenes,
obra monumental y ¡Júpiter! erudita.
Acepta pues este librito y consérvalo, cualquiera
que sea su mérito. ¡Y tú, oh Virgen, mi Patrona,
haz que dure sin marchitarse más de un siglo!


*


Me parece que es como los dioses
-o más que los dioses-
el que pueda sentarse junto a ti
y contemplarte y oírte reír
dulcemente.
Porque yo no puedo mirarte cara a cara,
Lesbia,
sin perder los sentidos
[Quedo sin voz]
y se me paraliza la lengua,
una ola caliente me recorre la piel,
me zumban los oídos,
y una doble noche me cubre los dos ojos.

Tanta cavilación es peligrosa, Catulo.
Tanta cavilación te enloquece y desespera.
El amor ha sido causa de la caída de los reyes
y de imperios.

*

Odio y amo. Tal vez me preguntéis por qué.
No lo sé, sólo sé que lo siento y que sufro.

*

Muchacho que sirves el añejo Falerno,
prepárame una copa más fuerte, muchacho,
como manda Postumia, la reina de la fiesta
-más ebria que la uva-,
y expulsemos al agua que corrompe al vino,
emigre dondo los abstemios; que aquí sólo tenemos
vino puro de la marca “Baco” .

*

Me preguntas, Lesbia, cuántos besos me bastan:
Cuántas son las arenas del desierto de Libia, en Cirene
entre el oráculo de Júpiter y el sepulcro de Bato;
cuántas son las estrellas que en la noche callada
contemplan los amores ocultos de los hombres:

Estos besos le bastan a tu loco Catulo,
que no puedan los curiosos calcularlos
ni la maledicencia causarles maleficio.

*

¿Acaso una leona de los cerros de Libia
o la Escila que ladra con las tripas
 te parió, que no escuchas esta última súplica
ah, cruel corazón?

*

A nadie más amará, dice mi muchacha,
sino a mí aunque Júpiter la enamore.
Dice: pero lo que dice una muchacha
se debe escribir en viento o en agua rápida.

*

Quintia es bella, dicen: para mí
es alta, blanca, y delgada.
Que tiene estas tres cualidades, acepto.
Que el conjunto sea bello, niego. No es atractiva.
No tiene “sex appeal”.
Bella es Lesbia, que tiene un cuerpo perfecto
y más coquetería que todas las demás mujeres juntas.

*

Aufilena:
Las buenas queridas han sido siempre elogiadas.
La paga que reciben es ejerciendo su oficio.
Pero tú me prometiste y me engañaste.
Tú pides y no das. Tú eres una estafa. La que promete debe cumplir
(la que es casta no promete).
Aufilena:
la que comete fraude con su cuerpo
es más puta que la que lo vende.

*

Lesbia me maldice siempre, pero no deja de hablar
de mí: ¡que me maten si Lesbia no me quiere!
¿Por qué lo digo? Porque los mismo pasa conmigo.
Diariamente
la maldigo: ¡pero que me maten si no la quiero!

*

Pobre Valerio Catulo no te hagas ilusiones
y lo perdido dalo por perdido.
Para ti ya brilló el sol una vez,
cuando corrías detrás de la muchacha
que amé como ninguna otra ha sido amada.
Y hubo entonces, ¿recuerdas?, tantos goces
que tú pedías y ella no negaba.
Sí, para ti ya brilló el sol una vez.
Ahora ella no quiere: tú no quieras tampoco.
Ni sigas a la que te huye, ni estés triste,
sino pórtate valiente, no claudiques.
Adiós, muchacha, Catulo ya no claudica,
 ni nunca más te buscará, ni volverá rogarte.
Pero a ti te pesará cuando nadie te ruegue.
¡Me da lástima por ti! Pienso qué días te esperan.
¿Ahora quiénte visitará? ¿Para quién serás bella?
¿Ahora a quién amarás? ¿Dirán que eres de quién?
¿A quién vas a besar? ¿A quién le morderás los labios?
Pero tú, ¡valiente! Catulo. ¡No claudiques!

*

Celio, nuestra Lesbia, aquella Lesbia,
aquella Lesbia, a la que amaba Catulo
más que a él mismo y que a toda su familia,
ahora se vende en las plazas y los boulevares de Roma.

*

Tan enredada está mi razón, mi Lesbia, por tu culpa,
y por seguirte a ti está tan perdida,
que ya no podré estimarte por muy bien que te portes,
ni por muy mal que te portes dejaré de quererte.


*

Ninguna mujer fue jamás amada tanto
como tú Lesbia, fuiste amada por mí,
y ningún hombre fue tan fiel a su amor
como yo lo fui en mi amor por ti.

*

Lesbia habla mal de mí delante de su marido,
y el imbécil se goza con ello. ¡Caballo!
Tú no caes en la cuenta: Si no me insultara
y no se acordara de mí, estaría curada.
Pero si grita mucho, no sólo se acuerda de mí,
sino, lo que es peor todavía, está furiosa.
O sea: que habla mucho porque me quiere mucho.

*

¿Qué te pasa, Catulo? ¿Qué esperas para morir?
Nonio Struma, curulero
            y Vatinio, cónsul
¿Qué te pasa, Catulo? ¿Qué esperas para morir?

*

HOY MARCO ESTE DÍA CON PIEDRA BLANCA:
como algo que uno deseara ardientemente
conseguir, y no espera conseguirlo,
y lo consigue… ¡Tú, más valiosa que el dinero,
hoy volviste a mí, que lo deseaba tanto,
sin esperarlo! ¡Y sin que yo te llamara,
sola, sin que te trajera nadie, volviste!

*

Quintio, si quieres que Catulo te deba sus ojos
o algo más querido que sus ojos
no le quites lo que para él es más querido que sus ojos
o más querido que algo más querido que sus ojos.

*

Si es un consuelo para el hombre recordar
las buenas acciones pasadas, y pensar
que uno fue bueno, y que uno ha tenido
un buen corazón, y que fue sincero,
muchos goces tendrás en tu vida, Catulo,
y aun cuando fuera muy larga tu vida,
gracias a este amor tuyo no correspondido.
Porque todo lo que uno pudiera hacer
o decir, ya lo hiciste y lo dijiste tú,
y sin recompensa, porque fue para un corazón ingrato.
¿Entonces por qué te atormentas todavía?
¿Por qué no renuncias a ella de una vez?
Los dioses no quieren tu tristeza.
¿Que es difícil dejar de pronto un largo amor?
Es difícil…Pero tienes que hacerlo, sea como sea.
Es de vida o muerte. Tienes que ganar.
Lo tienes que hacer, puedas o no puedas.
Oh dioses, si sois misericordiosos, o si alguna vez
socorristeis a alguien en peligro de muerte,
tened misericordia de mí, y si yo le fui fiel,
libradme de este contagio, de esta peste,
que invadió como un letargo mis articulaciones,
y expulsó de mi corazón todas las alegrías.
Ya ni siquiera os pido que me corresponda,
y menos todavía (puesto que eso es imposible)
que me sea fiel. Sólo pido curarme de esta fiebre maligna.

¡Concedédmelo en premio de mi corazón fervoroso!