18/2/19




LA TERRORÍFICA MANIPULACIÓN DE LOS ASENTAMIENTOS

FEDE RODRIGO

1º edición WEB: elMontevideano Laboratorio de Artes / 2018



TRIGÉSIMA ENTREGA



DEL BARRIO 3



¿Por qué mierda de le habrá ocurrido a Morales traicionarlo así? Ponerse a vender una botellita en pleno desfile. Es la ambición. Darío le había dado todo: un trabajo, un nombre, el miedo de los que lo rodeaban. Todo. Es la ambición. Tiene que haber sido eso. Y ahora había que ponerse a pensar quién iba a manejar la limusina. No se le podía pedir al enfermo del Mancuerna porque iban a terminar reventados contra el primer árbol que encontrara.


No sabe que el viejo ridículo que se viste de Payaso anda buscando algún trabajito extra. Capaz que a él le interesa. Claro que no tiene la imponencia física que tenia Morales. Hijo de puta. ¿Por qué lo habrá traicionado? El Mancuerna le había dicho todo a Darío: Morales estaba vendiendo en pleno desfile. Morales no consume y su mentira era demasiado evidente (hasta para el Mancuerna). Lo iban a matar cuando terminara la tregua del desfile pero el policía les ganó de mano. Ojalá ya esté ardiendo en el infierno.


El poderoso distribuidor de droga estaba sentado en su amplio y ridículamente adornado living. Se pasaba despreocupado la mano por el pelo cromado mientras leía una tabla inmensa llena de números verdes y rojos. El Mancuerna se perseguía con el dedo índice los ríos azul eléctrico que le empezaban en la yema del pulgar y llegaban hasta la base del codo.


Sin siquiera tocar la puerta, el Payaso Carcajada se metió al living como si ese fuera el rincón de la plaza donde dormía. El Mancuerna dio un salto al verlo pero Darío apenas levantó una pupila para sacarla de la planilla de datos.


-Vengo a ofrecer mis condolencias por el compañero caído.


-Muchas gracias, Payaso. Mancuerna, traele algo fuerte a este buen hombre.


-Agradezco su hospitalidad.


-Siéntese. Supongo que no habrá venido sólo a eso.


-En realidad no. También vengo a ponerme a su disposición en caso de que necesite cualquier ayudita.


-Bueno, ahora que lo menciona, como ya sabe, no tengo quién maneje la limusina ni quién asesine a mis molestias.


-Siempre que usted lo pida, yo puedo ir a matar a-


-Ya sé, Mancuerna. Ya sé. Dejame seguir hablando con este buen hombre. Como le decía, señor Payaso, necesito cuanto antes reemplazar a mi colaborador caído.


-Si usted lo requiere yo podría empezar ahora mismo.


-Me encanta su actitud. Queda a prueba por una semana.


-Gracias, señor. Mil gracias.


-Además de manejar la limusina todos los días vamos a necesitar que haga algunos trabajitos extra.


-Cosas cortitas.


-Sí, ya veo, Mancuerna. Cortitas como parpadeo de chino.


-Jajajajaja. Me encanta este tipo.


-Bueno, ya que te encanta tanto andá a darle un arma y explicale los detalles para matar al juez Cortez.


-Por supuesto, señor. Vení, Payaso.


-Gracias nuevamente, señor Darío.


Las dos pupilas incendiadas de Darío volvieron a sumergirse en la planilla inmensa. Mientras tanto, el Payaso y el Mancuerna se iban para el segundo inmenso y ridículamente adornado living. Seguían siendo observados por la luz imperceptiblemente roja de la cámara escondida en el gorro del Payaso.


-No tenés por qué tener miedo, el jefe parece malo pero es buen tipo. Si no te hacés el loco no te mata.



Interrupción de maganates



-Ahora sí que te tengo, amigo. Darío contrató a otras de mis piezas para matarte al rey. Mi reina asesina y el policía también andan queriendo matar al juez. Ya estoy sintiendo el perfume de la flor que te voy a ganar.


-Tranquilo viejito. Está todo bajo control. Mientras vos das vueltas yo estoy haciendo mi jugada. Aparte ese payaso haraposo no puede matar a nadie. ¿No ves que tiene estudios como nosotros?


-¿Cómo nosotros? No me hagas reír que tengo los dientes nuevos. Apenas si terminó una cerrera de letras en la universidad pública.


-Sí, puede ser. Pero no va a matar a nadie. Vas a ver.


-Dejá de leerle los datos. No importa qué vida tuvo. Todos matan llegado el momento. Más en este barrio de mierda.


-Todavía no puedo creer cómo apretando acá al lado de cada persona aparecen todos estos datos: nombre, dónde vive, con quién habla y hasta con qué mano se masturba.


-Es que le compré una base de datos a una de esas empresas de internet.


-¿Compraste un millón de datos sólo para nuestra partida? Vos sí que estás comprometido con el ajedrez, viejito.


-Compré mucho más que un millón de datos y los uso para mucho más que nuestra partida.


IRMA HOESLI

MOZART: LAS CARTAS DE UN GENIO DE LA MÚSICA

Título del original en alemán: WOLGFANG AMADEOS MOZART
Traducción de Inge S. DE LUQUE


CUADRAGESIMOTERCERA ENTREGA


LAS CARTAS DE MOZART COMO ESPEJO DE SU POSICIÓN FRENTE AL MUNDO (2)


REALISMO (16)


AUTOPRESERVACIÓN (3)


Sea cual fuere la interpretación que Busoni quiere darle al aforismo, para nuestra relación tiene validez literal, es decir, que Mozart concede a su fe una armonía, necesaria para su creación musical.


…lamento de todo corazón la larga enfermedad que sufre la señorita Marta y que debe sobrellevar con paciencia. Espero que con la ayuda de Dios ha de sanar, y si no, no hay que entristecerse demasiado, pues el deseo de Dios es siempre el mejor y Dios seguramente sabe mejor si es mejor que esté en este mundo o en el otro… (1)


Estas palabras del muchacho de 14 años con testimonio quizá inconsciente de su propia defensa frente al destino. Cuando el ser humano desfallece hay que desterrar las cavilaciones y las penas. Si añora el pasado o teme por un futuro incierto pierde la sensibilidad de actuar en el presente.


En forma análoga escribe a su padre ocho años más tarde, poco después de la muerte de su madre:


…no digo esto porque mi madre esté por morir o deba morir, que toda esperanza esté perdida; ella puede sanar nuevamente, pero solamente si Dios lo quiere… Ahora otra cosa, dejemos estos tristes pensamientos, tengamos esperanzas, pero no demasiadas. Pongamos nuestra confianza en Dios y consolémonos con este pensamiento que todo anda bien si va de acuerdo con el deseo de Todopoderoso… (2)


Inequívocamente Mozart se preserva a sí mismo. Quiere desprenderse de los pensamientos fúnebres. Esto le es posible por su fe fatalista de que Dios quiere lo bueno.


En Manhheim espera infructuosamente un empleo del elector. Después de la negativa, trata de consolar a su padre:


…le ruego por lo que más quiera que no se mortifique por esto, Dios lo ha querido así. Piense usted en esta verdad cierta, que no se puede hacer todo lo que se desea. A menudo pensamos que esto sería muy bueno y aquello sería muy malo y desagradable, y, si ocurriera. Muchas veces sabríamos que es el revés. (3)


La sencilla sumisión al deseo divino se legitima al reflexionar que la opinión humana sobre lo que es bueno o malo no puede ser nunca terminante.


Antes de recibir la contestación del elector, Mozart se tranquiliza con las siguientes palabras:


Ahora dejemos esto como está y como ha de ser. De qué nos sirven las conjeturas superfluas, lo que ha de suceder no lo sabemos, ¡ha de ocurrir lo que Dios quiera! (4)


¡Pongámonos en la mano de Dios! Las disquisiciones dispersan nuestras fuerzas, las que podemos aprovechar mejor en la creación o en el trabajo.


Notas


(1) A su madre, Bolonia, 29-IX-1770, I, 83.
(2) A su padre, París, 3-VII-1778, I, 482.
(3) A su padre, Mannheim, 10-VII-1777, I, 332.
(4) A su padre, Mannheim, 26-XI-1777, I, 309.


JOSEPH CAMPBELL

EL HÉROE DE LAS MIL CARAS

Psicoanálisis del mito

(Traducción de Luisa Josefina Hernández)


QUINCUAGÉSIMA ENTREGA


PRIMERA PARTE / LA AVENTURA DEL HÉROE


CAPÍTULO II / LA INICIACIÓN


3 / LA MUJER COMO TENTACIÓN (2)


El inocente deleite de Edipo después de haber poseído a la reina por primera vez, se convierte en agonía de espíritu cuando descubre quien es ella. Como a Hamlet, lo persigue la imagen moral de su padre. Como Hamlet, se vuelve de las bellas formas del mundo para buscar la oscuridad de un reino más alto que este poblado por el incesto y el adulterio de la madre lujuriosa e incorregible. El que busca detrás de la vida debe ir más allá de ella, sobrepasar las tentaciones de su llamada y tender al éter inmaculado que ella esconde:


…voz profunda
del dios que repetía: “Edipo, Edipo,
¿qué tardamos en ir? ¡ya mucho tiempo
retrasándote esás!”… (39)


Cuando este rechazo Edipo-Hamlet permanece para acosar al alma, el mundo, el cuerpo y la mujer sobre todo se convierten en los símbolos ya no de la victoria sino de la derrota. Un sistema ético monásticopuritano, negador del mundo transfigura inmediatamente todas las imágenes del mito. Ya no puede el héroe descansar inocentemente con la diosa de la carne; porque ella se ha convertido en la reina del pecado.


“En tanto que el hombre conserve algún afecto por este cuerpo que es como un cadáver -escribe el monje hindú Shankaracharya-, es impuro y sufre de sus enemigos, así como del nacimiento, la enfermedad y la muerte; pero cuando se piensa como un ser puro, como la esencia de Dios y lo inamovible, se vuelve libre… Alejad de vosotros esta limitación del cuerpo que es inerte y sucio por naturaleza. No penséis más en ella. Porque una cosa que ha sido vomitada (como vosotros vomitaréis vuestro cuerpo) sólo pude excitar repugnancia cuando se la recuerda.” (40)


Este es un punto de vista familiar al Occidente, por las yidas y escritos de los santos


“Cuando San Pedro observó que su hija Petronila era tan hermosa, obtuvo de Dios el favor de que la enfermara de una fiebre. Un día en que sus discípulos estaban cerca de él, Tito le dijo: ‘Tú curas todas las enfermedades, ¿por qué no haces que Petronila se levante de su lecho?’ Y Pedro le contestó: ‘Porque estoy satisfecho con su condición.’ Esto no significaba que no tuviera el poder de curarla, porque inmediatamente le dijo: ‘Levántate, Petronila y apresúrate a servirnos.’ La muchacha, curada, se levantó y vino a servirlos. Pero cuando hubo terminado, su padre le dijo: ‘Petronila, vuelve a tu lecho.’ Ella regresó y de nuevo sufrió la fiebre. Más tarde, cuando ella comenzó a perfeccionarse en su amor por Dios, su padre volvió a la perfecta salud.


En aquel tiempo, un noble caballero llamado Flaco, deslumbrado por su belleza, vino a pedir su mano. Ella contestó: ‘Si deseas casarte conmigo, manda un grupo de doncellas para conducirme a tu hogar’, pero cuando estas hubieron llegado, Petronila se dedicó al ayuno y a la plegaria. Después de haber recibido la comunión, cayó en cama, y luego de tres días, entregó su alma a Dios.” (41


Notas


(40) Shankaracharya, Vivekachudamani, 396 y 414, traducción de Swami Madhavananda (Mayavati, 1932).
(41) Jacobus de Voragine. The Golden Legend, LXXVI, “Santa Patronila, virgin”. (Comparar con la fábula de Dafne, p. 63, supra.) La iglesia posterior no quiso pensar en San Pedro como el padre de una hija, habla de Petronila como su hija adoptiva.



SAN JUAN DE LA CRUZ

CÁNTICO ESPIRITUAL

OCTOGESIMOTERCERA ENTREGA


CANCIÓN 32


Escóndete, Carillo,
y mira con tu haz a las montañas,
y no quieras decillo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas extrañas.


DECLARACIÓN (2)


4 / Es a saber, y no quieras decillo como antes, cuando las comunicaciones que en mí hacías eran de manera que las decías a los sentidos exteriores -por ser cosas de que ellos eran capaces- porque no eran tan altas y profundas que no pudiesen ellos alcanzarlas; mas ahora sean tan subidas y substanciales y tan de adentro, que no quieras decírselo a ellos de manera que sean capaces de ellas; porque la subtancia no se puede comunicar en los sentidos, y así lo que puede caer en sentido no es Dios esencialmente. Deseando, pues, el ánima aquí está comunicación de Dios esencial que no cae en sentido, le pide que sea de manera que no se les diga a ellos, esto es: No quieras comunicarte en ese término tan bajo y tan de afuera que pueda en él comunicar el sentido y el dicho.


Mas mira las compañas.


5 / Ya habemos dicho que el mirar de Dios es amar. Las que aquí llama “compañas” son la multitud de virtudes y dones y perfecciones y riquezas espirituales de el alma. Y así, es como si dijera: Mas antes conviértete adentro, Carillo, enamorándote de las compañías de las virtudes y perfecciones que has puesto en mi alma, para que, enamorado de ellas en ellas, en ella te escondas y te detengas, pues que es verdad que, aunque son tuyas, ya, por habérselas tú dado, también son suyas.


De la que va por ínsulas extrañas.


6 / De mi alma, que va a ti por extrañas noticias de ti, y por modos y vías extrañas, y ajenas de todos los sentidos y de el común conocimiento natural. Y así, es como si dijera: pues va mi alma a ti por noticias extrañas y ajenas de los sentidos, comunícate tú a ella también ya interior y subidamente, que se ajena de todos ellos.

15/2/19



ELIZABETH BLACKWELL, LA PRIMERA MÉDICA TITULADA EN EEUU
por Javier Yanes
(OpenMind / 3-2-2017)
Quienes hoy acudan a tratarse al Lower Manhattan Hospital en Nueva York, también conocido como New York-Presbyterian o simplemente como el hospital del Downtown, posiblemente sepan que es el único gran centro clínico al sur de la calle 14. Y tal vez aprendan que su servicio de Urgencias fue el centro de atención de referencia el 11 de septiembre de 2001, por el que pasaron más de 1.000 heridos en los atentados. Pero tal vez ignoren que sus orígenes se remontan a 1853 y que se deben al empeño infatigable de una mujer, la primera titulada en medicina en EEUU, y una de las primeras del mundo.
El escenario para que Elizabeth Blackwell (3 de febrero de 1821 – 31 de mayo de 1910) tomara un rumbo pionero en su vida estaba preparado desde su nacimiento, en una familia numerosa de Bristol (Reino Unido) donde se favorecía el desarrollo personal, se fomentaba la igualdad de oportunidades y se adoptaban opciones morales avanzadas para su época. Sus padres rechazaban el castigo físico. Y cuando la refinería de azúcar que sostenía la economía familiar se quemó y los Blackwell tuvieron que emigrar a Estados Unidos en busca de una nueva vida, el padre acabó dedicándose al azúcar de remolacha por la repugnancia que le inspiraban las prácticas esclavistas del cultivo de caña.
Sin embargo, la medicina estaba muy lejos de los intereses de Elizabeth. En su libro Pioneer Work in Opening the Medical Profession to Women (1895) escribiría que por entonces “odiaba todo lo relacionado con el cuerpo y no podía soportar la visión de un libro médico”. Cuando su padre murió y la familia debió procurarse un sustento, la opción elegida fue la enseñanza. Pero un día, una amiga que sufría una dolorosa enfermedad la animó a estudiar medicina, asegurándole que sus sufrimientos habrían sido menores si la hubiera tratado una mujer.
RECHAZADA EN 29 FACULTADES
Otro elemento influyó en Blackwell para decantarse por la carrera médica: buscar una ocupación absorbente para evitar la “perturbadora influencia ejercida por el otro sexo”, escribió. Y sobre todo, el deseo de practicar la medicina se convirtió para ella en una lucha moral, avivada aún más por el hecho de que en su época el término “mujer médica” se aplicara en exclusiva a las practicantes de abortos, algo que Blackwell consideraba una “ocupación vil”.
Pero este camino no se le abrió de inmediato. Mientras comenzaba a estudiar por su cuenta gracias a los libros de un amigo médico, hasta 29 facultades rechazaron su solicitud de ingreso por su condición de mujer. Y cuando fue aceptada en la que hacía la número 30, la Facultad de Geneva (Nueva York, hoy perteneciente a la Universidad Estatal de Nueva York SUNY), fue por una especie de malentendido: los profesores sometieron su solicitud de matrícula al voto de los alumnos, quienes creyeron que aquello era tan sólo una broma de una universidad rival.
El resultado fue que una mujer entró por primera vez en una Facultad de Medicina en EEUU. La revista Boston Medical and Surgical Journal, hoy una de las más prestigiosas publicaciones médicas del mundo bajo su nombre actual, The New England Journal of Medicine, daba cuenta de que “un pequeño y bonito espécimen del género femenino” estudiaba medicina en Geneva. Los redactores de la prensa afilaban sus plumas: el Baltimore Sunconfiaba en que Blackwell limitara su práctica “a enfermedades del corazón”.
Por si fueran pocos obstáculos, al término de su carrera se encontraba adquiriendo experiencia en un hospital de París cuando el fluido infeccioso de un niño al que trataba le saltó al ojo. A raíz de aquel accidente terminaría perdiendo el ojo izquierdo, lo que frustró su propósito de dedicarse a la cirugía. Pero nunca se rindió: en 1853, a su regreso a EEUU, fundó en Nueva York un pequeño dispensario para mujeres y niños sin recursos. Con la ayuda de su hermana Emily y de su alumna Marie Zakrzewska, cuatro años después aquella semilla germinaría en un hospital, hoy el Lower Manhattan, entonces llamado New York Infirmary for Indigent Women and ChildrenEn 1868 al centro se añadió una facultad de medicina, dirigida por mujeres para mujeres.
Un año más tarde, ya en plena madurez, Blackwell decidió establecerse definitivamente en su Inglaterra natal. La escuela de Nueva York continuó abierta hasta 1899, cuando todas sus alumnas fueron transferidas a la Facultad de Medicina de Cornell. Pero su regreso a Gran Bretaña no fue para descansar: poco después fundaría la London School of Medicine for Women, hoy integrada en el University College. “Es mi naturaleza comenzar de nuevo”, escribió. Nunca dejó de hacerlo, hasta que un derrame cerebral se la llevó en 1910, después de haber abierto las aulas de las escuelas médicas a millones de mujeres de todo el mundo.